Mi madre, mi luz / María de la Luz / 光 (Hikari)
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Ficha técnica
- Técnica
- Acrílicos sobre papel de algodón
- Dimensiones
- 80 cm × 100 cm
- Año
- 2026
- Disponibilidad
- ✓ Disponible
Acerca de esta obra
Porque hay amores que no se apagan, solo se vuelven luz...
Lo que estamos viendo no es un retrato. Es un altar, es un acto de memoria que parte de una fotografía vintage de mi madre - probablemente de los años 60´s o 70´s, por el delineado, la mirada - una imagen icónica, casi de diva; que decido intervenirla, fragmentarla. y liberarla.
1. El cromatismo:
El amarillo intenso que invade la mitad del rostro no es casual. En la psicología del color, es el color de la memoria, de lo sagrado, de lo que no se quiere olvidar. La otra mitad, en blanco y negro desgastado, es el recuerdo que se desvanece de la foto antigua que se borra.
El azul Klein que la envuelve todo es caos, es tormenta, es el mundo exterior, ruidoso y violento. Pinceladas agresivas abajo que parecen raíces. Ella está en el centro, impasible, intacta, a pesar del ruido.
2. El gesto:
Hay violencia en la pincelada, pero ternura y determinación en la mirada. Es lo que sentimos por una madre: el mundo puede estar ardiendo, pero su rostro permanece.
La intervención naranja que baja desde la boca como un velo o una herida, es confesional; Es lo no dicho.
3. El Kanji 光:
Y aquí está la clave de toda la obra, un kanji de un concepto japonés que significa :LUZ.
En la tradición japonesa, el sello rojo - Hanko - es el alma del artista. Al poner "Hikari" en rojo, en trazo libre nos dice: "Esta mujer es mi fuente de luz. Mi origen. Mi guía". No es decoración. Es una oración.
En resumen: Es una obra que expresa el amor de un hijo, sobre cómo una madre sigue siendo luz incluso cuando el mundo alrededor se pinta de azul oscuro y rojo sangre. Es pop-art, es expresionismo abstracto y es arte devocional al mismo tiempo. “Al final, todo lo que queda es la luz que nos dieron. Y esa luz tiene nombre: Mamá.”